Quino for ever, de Luis Alberto de Cueca. Vamos que nos enseñó algo más que la hipocresía, el cinismos envueltos en demagogia. Por eso se pone en la boca de unos niños algo que ellos no entienden y lo dicen por la boca de un mayor que en  el fondo es un niño. Pero es genial, enormes ensayos de humor y filosofía cotidiana.