FRANCISCO UMBRAL:

Lectura de su obra MORTAL Y ROSA

(El artículo de Fernando Aramburu sobre el autor: Un hombre doble)

(En la estela de Umbral por P. Unamuno recomendado por Fco. Javier Irazoki)

Un artículo de Antonio Muñoz Molina: Un instante en la vida

Leer a Umbral en este libro es como seguir las pistas de sus pensamientos, sus opiniones. Pero la impresión más importante es cómo define el paso del tiempo, su tiempo, la importancia de momentos vividos, la literatura, sus convicciones sus gustos. El paso vital de niño sin moldear, la espontaneidad, el lujo del despertar con la mente limpia, sin contaminar, sus pinturas, sus pensamientos. Él quiere sentirse niño, recuperar a su hijo. La contradicción del dolor que todo lo cambia.

Algunas sugerencias que me hace reflexionar:

Pag. 50. ¿Por qué se escribe un libro?

Pag. 67. Meter la vida en un libro, tomarle medidas al tiempo. Eso es escribir.

Pag. 84. La literatura es el reino de la salud perenne

Pag. 86. Pero el niño es sagrado.

Pag. 87. Si el sol dudase un momento se apagaría. Escribió Blake

Pag. 114. La buena novela hace al buen escritor. Uno es más listo cuando trabaja. La obra en marcha tira de nosotros, nos aguza, nos afila, nos mejora, nos enerva.

Pag. 126. Estamos todos en el fondo de un infierno cada uno de cuyos instantes es un milagro.

Pag. 128. Porque lo más desolador es que ni en la muerte nos encontraremos. Sólo está vivo de mí lo que está vio de ti: el recuerdo.

Pag. 129. Doy para cerrar este diario, que sigue eternamente abierto, lo primero que escribí sobre el niño que entonces era niño: promesa, raudal, posibilidad, vida total, carne sagrada, hijo.

Pag. 132. Quién nos lo iba a decir cuando compramos la mecedora