EL AGENTE SECRETO

De Joseph Conrad

La culpa la tiene el final del artículo:

Como ocurrió a finales del siglo XIX y comienzos del XX, cuando media Europa padeció una ola de atentados anarquistas, experiencia que describió Joseph Conrad en una novela extraordinaria, El agente secreto, a lo largo de la historia periódicamente han surgido bandas de fanáticos religiosos y políticos que creían en el baño de sangre purificador, en las matanzas que librarían a la humanidad de sus estigmas y bajarían el cielo a la tierra.

La lectura del libro y la trama la podemos analizar detenidamente en el enlace. A mí al final del libro me queda como siempre el regusto de la buena literatura, en mi opinión. Atrapado por la trama y los personajes. Las formas de escritura, los recursos literarios del autor (me resulta sumamente grato ver la exposición social de la época en las reuniones celebradas en la casa de la protectora, mecenas del anarquista: ya sabéis, todos odian el dinero, pero de algo hay que vivir). Seguramente utiliza una trama policíaca para poner en sospecha un sistema donde la delincuencia se mezcla con la política. Acabo de leer un artículo de Savataer donde dice que no tiene nada que ver los actos políticos prohibidos con actos prohibidos con motivación política. Pues nada más fácil para explicar mi gusto por el texto. Más allá de la perfecta descripción de los personajes, los lugares por donde van transitando. Cada una de las particularidades que van dando un engranaje de historia con un final difícil de imaginar. También van surgiendo las figuras de protagonistas que definen una época con un marco social e intelectual simple de narración pero magistral en la ejecución.

Me tengo que quedar con la figura central del protagonista como favorito. Quizás por la querencia a querer quedar bien con todo el mundo. Pero a la hora de aceptar responsabilidades no asume ni la final. Un error, incluso luego de la fatalidad y el accidente trata de buscar la coartada y culpa de la propia esposa por tener la precaución de marcar las ropas del hermano con su dirección por si acaso se perdía.

En fin, una novela atrayente.

NOTA 1: Visiones de Joseph Conrad artículo de Antonio Muñoz Molina

NOTA 2: Recopilaciones en ZENDA sobre el autor