RESPUESTAS A CONCEPTOS MANIDOS

Ya tenía yo ganas de tener unas definiciones rápidas para algunos conceptos que suelen salir en todos los discursos, y ya no digo nada en conversaciones que se precien de hombres de negocios, formadores, educadores; en fin, esa caterva que nos juntamos para oírnos a nosotros mismos y esperar el turno para lanzarnos a la yugular o encontrar errores en el contrario; o elementos contradictorios que nos den esa sonrisa interna de buenazo perdonavidas.

Innovación

Innovación” es el progreso económico de los países, las ciudades y la gente. Cuando se intenta trasladar al terreno operativo se complica porque reconocemos aquello que nos ha dado el progreso, pero para eso tiene que haberse producido ya. Cuando la gente habla de “innovación”, nos parece vacío, porque no conocemos el futuro.

La perspectiva es la de no fingir que tenemos una innovación antes de tenerla, y por eso lo describo como resolver un problema real, en el que las personas, muchas o pocas, vivan en un mundo en el que ese problema que quizá ni sabían que tenían ha desaparecido. Como no tenemos el punto de llegada, debemos pensar en qué tipo de habilidades se deben desarrollar para resolver problemas.

La sociedad no podría soportar que todo el mundo innovase continuamente, porque tendríamos un problema. Estas innovaciones no serían adoptadas por nadie, de igual manera que una sociedad compuesta únicamente por emprendedores estaría formada solo por empresas pequeñas. A mí lo que me interesa es hablarle a la gente de ese proceso en el cual todos participan y de cuál es la práctica que lleva a innovar. Quiero cambiar la conversación: dejemos de hablar del producto final, de esta idea tan bella de la innovación como eslogan, y hablemos de lo que hay que hacer y qué nos lleva a hacerlo. Y antes de empezar a hablar de ello, yo ya lo hice con 3.000 personas por todo el mundo. Quise predicar con el ejemplo y probar antes que lo que iba a contar funcionaba.

Emprendimiento

Emprendimiento es crear una nueva compañía. Muchas empresas son exitosas y se venden por mucho dinero, pero no aportan nada fundamentalmente innovador al mundo. Convencer a la gente de que innovar es una necesidad solo sube el listón de que la idea tiene que ser genial desde el principio (y no, debe serlo al final). Por otro lado, innovar a veces necesitará un vehículo, que puede ser una organización. Pero no sé si esta tiene que ser nueva, formar parte de una empresa más grande, si tiene ánimo de lucro, si no.… eso es parte de lo que debemos descubrir.

A veces sí que lo mejor es crear un vehículo nuevo para llevar al mundo la solución del problema porque no hay otra manera mejor de hacerlo. Pero esto se descubre durante el proceso. Ocurre a menudo que una empresa grande descubre que la mejor manera de llevarlo a cabo es separando otra de ella. Cada emprendedor se debe a sí mismo la oportunidad de descubrir si el mejor camino es una nueva compañía, una nueva tecnología…

Si realizamos esta distinción lo hacemos más fácil para todo el mundo, porque tendremos más ‘startups’ que serán innovadoras y más compañías que no sienten que deben comprar ‘startups’ para ser innovadoras.

Innovación educativa

Decidí que, ya que era tierra de nadie, tenía que pensar de manera distinta, porque debía obligar a los estudiantes a utilizar el conocimiento que habían adquirido sobre una disciplina de manera totalmente distinta a como les habían enseñado.

Esa es una diferencia de modelo educativo. No sé qué significa innovación en educación, pero me gustaría que más gente pensase de forma distinta. Cuando llega un estudiante veo un diamante en bruto, y mi tarea como educador es tallarlo para que salga a relucir todo lo que lleva dentro, y si falla es porque he hecho algo mal. Me encontraré un rubí, un diamante o lo que sea. Si la visión que tenemos es la de una cadena de montaje con muchos recipientes vacíos que el educador tiene que llenar, parece que si el líquido se sale, el problema es del recipiente. Para mí, si tiene que haber una innovación en educación, esa es pensar que el estudiante es un diamante en bruto en lugar de que es un recipiente donde se deposita un conocimiento estandarizado.

 Modelo productivo español

En EEUU se tiende a juzgar poco a los demás, así que cuando me la hacen, la respuesta es “nada”, pero no porque no quieran pensar ni bien ni mal, sino porque no se suele pensar de otros países de esa manera. No hay una opinión o un juicio.

Es una de las constantes del área en el que muevo, Boston y alrededores: nadie juzga a nadie porque no hay tiempo, hay que hacer muchas cosas, no podemos pasar tiempo juzgando a la gente por el mero hecho de hacerlo.

Vendedores de humo

El reciente ejemplo de Juicero

Me parece una historia muy interesante porque refleja esta confusión entre emprendimiento e innovación de la que hablábamos al principio, cómo se puede desperdiciar alguien que quiere cambiar el mundo. No quiero decir que hayan fracasado, a lo mejor es solo un primer error… Sería fantástico porque no tengo interés en que fracasen, pero hemos visto tensiones entre los inversores de capital riesgo, los comentarios del CEO son un poco extraños…

La gente está poniendo el carro delante del caballo: esta gente vendía un producto disruptivo, se apuntó a una tendencia.

Yo me pregunto: ¿a esta gente, con esta gran inversión, no se les podría haber enseñado una forma de pensar que les permitiese haber previsto esto.

Estos eslóganes de disrupción o fracaso rápido no ayudan a los emprendedores. Me pregunto si se les podría haber ayudado más.

Esto es lo que pedimos a la gente para invertir, y no creo que sea lo mejor, porque les hemos forzado a prometer al mundo ideas que en realidad son muy pequeñas. Perdemos de vista que en realidad no es más que una máquina de zumo que por 400 dólares se va a vender a muy pocas personas.

Al consumidor no se le puede engañar

Tienen que conseguir dinero, y para ello tienen que vender una idea, no un producto. Son dos cosas distintas. Sí que tenían en mente al consumidor, pero no al consumidor real: hoy se desarrollan estudios de mercado con arquetipos a los que se atribuyen determinados hábitos. Los consumidores son bastante más inteligentes que esto, ya que cada uno es un mundo. No hay que diseñar ni para los consumidores ni para complacer a los inversores, sino demostrar un poco más las cosas.

Cuando uno va con una idea a los inversores se puede permitir hacer magia en muchos ámbitos, si está bien presentado se puede conseguir que la gente se preste más a algo. Pero para conseguir el máximo valor de un inversor lo mejor es tener una demostración real de lo que creen que puede conseguir, aunque se escale más tarde. Entonces la conversación es distinta.