LOS IMPRESCINDIBLES

¿Cuántas veces te has sentido imprescindible, o has visto a alguien que lo parecía? ¿En tu vida, en tu trabajo, en tus amistades, en el ámbito deportivo, afectivo…? Por si te sirve de algo en el Diagrama de Peirce hay pistas. Aunque las papeleras, siempre están vacías, porque previamente se llenaron.

Te expongo para mí lo relevante o resumen del artículo. Aunque todo él merece mucho la pena.

Bajo el disfraz del altruismo muchas veces se oculta la fuerte necesidad de hacernos imprescindibles para alguien de nuestro entorno más cercano

Lo reconozcamos o no, lo que buscamos a cambio es ocupar un lugar central en su estima, pero ese privilegio es de corta duración. Al cabo de unas semanas, esa persona ya ha integrado la dádiva y prosigue su vida

Diagrama de Peirce

Este diagrama es una herramienta que explica cómo se genera el psiquismo humano. Esta representación gráfica muestra cuatro cuadrantes: lo necesario, lo posible, lo imposible y lo contingente.

Los que buscan ser imprescindibles en la vida de la gente ocupan el cuadrante de lo necesario

Para salir del círculo vicioso, Guix propone colocarse en el cuadrante de lo posible

Siguiendo con el ejemplo del restaurante, debería preguntarse: “¿Qué haría una persona normal en mi situación?”.

El reto será aún mayor cuando el donante ve que las personas a las que aprecia están a punto de fracasar. Sentirá un impulso irrefrenable de salvarlos. Para reprimir ese instinto, Guix apunta que su tarea será dejarlos caer. Solo quien tropieza y se equivoca puede aprender por sí mismo a hacerlo mejor. Y si fracasa demasiadas veces, entonces pedirá expresamente ayuda. Al final, se trata de deshacer el nudo entre el que da sin mesura y el que recibe sin agradecer la ayuda. Así cada persona puede vivir su andadura por sí misma, sin dependencias ni deudas.

NOTA 1: Inteligencia artificial en la toma de decisiones: Entrevista con Yuval Noah Harari.

Hace unos días veíamos un artículo sobre “imprescindibles”. Ahora qué opinamos de la Inteligencia Artificial en la toma de decisiones. Hemos pasado del valor de la tierra, las industrias; al valor de los datos. Qué distopías se pondrán de manifiesto; quién las controlará. Estamos pasando de clases sociales a datos, algoritmos, tecnología aplicada a nuestra forma de vida y trabajos; ¿y pensamientos?. En fin, quizás nada nuevo en las incertidumbres sobre el futuro. Pero sí un apasionante momento, al menos para el estudio y la reflexión.