Hace unos días veía por televisión una entrevista a un gurú de nuevo cuño sobre los nuevas técnicas de apoyo para el mundo de la gestión. Una vez más me quedo sorprendido. Dejó claro que lo primero que había que hacer es tirar a la basura todas las presentaciones que se nos vendían como milagrosas: diapositivas elaboradas con tecnología de última generación. Los temas son sencillos, comentaba. El objetivo es poner en contacto necesidades con proveedores que den satisfacción de las mismas, después serán ellos mismos quienes resuelvan sus cuitas. La dificultad consiste en encontrar el marco adecuado para que ese equilibrio sea el adecuado. Vamos que las intenciones de su planteamiento no ofrece dudas. Por primera vez vi una luz, ahora que empezaba a dominar mis técnicas de a tanto el metro cuadrado de diapositiva, resulta que me tengo que arremangar y voy a cobrar por lo que quieran esos dos sujetos, en tanto en cuanto, sea capaz de que se encuentren y los dos sumen. Yo me quedaré con mi parte de esa suma. Ya no vale a tanto la hora, o el fijo de la consulta.

Cuando empezaba a estudiar un profesor nos hizo la siguiente reflexión:

Voy a poneros un trabajo voluntario, solamente quiero que el mismo verse sobre aquello que realmente os guste, después tendréis que exponerlo a vuestros compañeros”

Esta máxima me ha perseguido durante toda mi vida, tanto personal como profesional. Simplemente disfrutar con lo que se hace. Creo que la quimera la sigo llevando dentro.

Como el deporte y la gestión; la vida personal y profesional las llevamos el el mismo zurrón me permito recomendaros esta lectura.

Comienza con la ilusión de un deporte y una utopía, por lo menos por parte de los de mi generación. Me rodeo de lecturas para definir el sentimiento. Cada uno que saque sus conclusiones.

Faltaría la fonoteca, aquí, tal y como van las cosas, solamente señalo a Javier Ares. El que quiera oírlo no tiene más que utilizar un buscador y saldrá. Yo siempre que puedo los fines de semana sigo sus programas.

Ahora os dejo con esta recopilación, ya sabéis, este puede ser el comienzo de una buena reflexión.

Por cierto, antes de que se me olvide. Si queréis saber de donde saco mis fuentes lo tenéis fácil. En esta gestioteca.es veis mis contactos tanto en Twitter como en Linkedin. Cada uno sois únicos, no lo olvidéis.

Y la máxima: lo leí, lo soñé, lo pensé, lo vi, o simplemente me lo inventé. Para eso tengo a los amigos de verdad

LA PERA LIMONERA

NOTA 1: El año que nos robaron el fútbol por Javier Marías

NOTA 2: Nostalgia de fútbol: una caldera de emociones (también) culturales; por Miguel  Ángel Barroso