¿ESTÚPIDOS DERECHOS?

Estaba leyendo este artículo y se me ha venido a la mente, no sé el porqué, varios otros temas. La mayoría vienen relacionados con refranes. Aquello de dime de qué presumes y te diré de qué careces.

No me gustan las amenazas. Tampoco el engaño de la Arcadia feliz. Siempre creo en el esfuerzo, el trabajo, el sacrificio, la formación continuada, el trabajo en equipo. Y no me olvido, tampoco, de la condición humana.

Informar y formar de forma sesgada. Adoctrinar, manipular, abusar de posiciones de dominio son siempre tentaciones bien traídas y usadas de forma constante.

Me preocupa cuando se me dice que no me preocupe de algo porque alguien me lo solucionará. O bien que está garantizado. Pero también me asusta cuando se ponen prioridades generales, se habla de libertad; y quizás también lo piense.

Y llego a una triste conclusión, como casi siempre: los recursos son escasos y el equilibrio se consigue, generalmente superando conflictos. Ya sé que para eso tenemos los marcos legales y jueces que nos defiendan. Los contratos entre partes. Pero claro, acabo. ¿quién pone el cascabel al gato? Pues eso hay muchos cascabeles, grilletes, gatos, perros, guardianes, derechos, obligaciones. Y no te engañes, ni somos iguales, ni tenemos las mismas habilidades, y sí limitaciones. Cuanto antes reconozcas y te conozcas más rápidamente estarán en disposición de labrarte tu futuro. No te quejes. Toma decisiones. Aprovecha las herramientas. Pero asume tus responsabilidades.

Claro que hay descansos y tu cuerpo y mente lo saben. Y tus jefes también, y tus compañeros. El sentido del deber, se decía antes. No confundir, nunca el servicio con el servilismo. Vamos lo que a mí me gusta llamar, no es lo mismo un pelota que un profesional. Vuelvo al equilibrio, y se me ha roto de tanto estirarlo.