CRITERIOS DE EVALUACIÓN DE PROYECTOS DE EMPRENDIMIENTO

Cuán tas veces se nos han presentado como jurados para evaluar proyectos de emprendimiento en instituciones, asociaciones o diferentes entidades.

Lo normal es que se parta de la base de que los componentes del mismo seamos varios. Y se da por supuesto el criterio de preparación e independencia de los mismos.

Otro de los problemas que nos encontramos es que las bases de los mismos tienen que ser leídas e interpretadas, tanto por el jurado como por los participantes. Saber muy bien cuál es el objetivo del certamen o concurso. Básicamente en qué van a consistir las recompensas. Económicas, medios formativos, medios materiales. Y un tema que normalmente no se menciona, pero es importante. La versión de las recompensas. Es decir, saber el plazo no de presentación, sí de la finalización o llegada a buen puerto del proyecto que se ha presentado.

Si los criterios de valoración vienen en las bases lo tenemos fácil. Seguir los mismos e intentar ser lo más objetivos posibles: algo difícil porque la experiencia nos dice que serán los participantes con su buen hacer los que marquen las pautas. De hecho tenemos el defecto de que, normalmente, también somos tutores o mentores de los mismos que no participan en el evento que estamos juzgando.

Pero veamos algunos pasos que nos pueden ser útiles.

Tener definidos las áreas que vamos a valorar y cuantificadas por ejemplo de 1-5; .ó 1-10.

Lás áreas:

Idea innovadora: SI/NO puntuación 1-10

Descripción del proyecto; Estudio de mercado; Marketing; Inversiones; Gastos; Presentación; Grado de realidad.

Calificaciones:

No tiene (0); Malo (3); Bueno (5); Muy bueno (8); Buenísimo (10)

Por lo tanto, las evaluaciones finales de cada proyecto serán las sumas de cada una de las evaluaciones. ¿Todos seguimos estos criterios? Pues lo ideal sería que las bases de los diferentes certámenes los recogieran y nos evitaríamos tener que trabajar más de la cuenta, o dar rienda suelta, a veces a la imaginación y siendo, siempre muy subjetivos. Algo en lo que caemos la más de las veces, por aquello de las habilidades de los presentados.