Por ahí lo tengo dicho.

Una mentira repetida mil veces sigue siendo una mentira.

Repetir mil mentiras cada vez lo que te hace es vivir una vida de mentira.

Seguimos con la deuda descontrolada.

No controlamos el déficit.

Los ingresos son imaginarios.

Las administraciones no tienen un sentido colectivo de los intereses del ciudadano. Piensan en lo suyo.

Tenemos la excusa perfecta: el coronavius como excusa.

No cumplimos con nuestros socios europeos; el que avisa no estraidor,

Las pensiones y la reforma laboral, parecen armas políticas, no un escollo al que hay que dar soluciones realistas.

No tenemos nada claro quienes son nuestros socios en política exterior y aliados de confianza.

En fin me marean los datos.

 

NOTA 1: El plan ‘ilimitado’ de la Reserva Federal anima el rebote, por Daniel Lacalle

NOTA 2: Salir fortalecidos de la crisis sin sufrir un rescate de la economía, por Daniel Lacalle

NOTA 3: Las cifras de la hecatombe: la histórica crisis económica que Sánchez oculta a los españoles. Por Manuel Llmas