Ante la mirada al futuro algunas empresas empiezan a perder el miedo a saltarse la tradición. En el caso financiero no va a ser una excepción. La pregunta viene de la mano de los inversores. ¿Ellos también se encuentran en la misma sintonía?

La palabra riesgo y el miedo a los chiringuitos o timos financieros surgen como relámpago en una tormenta perfecta.

En teoría tenemos las garantías del Banco de España y la CNMV. No nos engañemos. La seguridad siempre es poca. A veces se nos llena la boca con la ciberseguridad y dejamos nuestros ahorros o financiación ajena en un lugar sin el más mínimo control.

Dar un vistazo al artículo nos puede sacar de dudas.