Para no meterme en camisa de once varas os dejo el magnífico artículo del profesor Rallo. Más allá de las ideologías: simplemente darse una vuelta por los mercados y plazas y ver dónde emana la corrupción y cómo se puede generar

Se podrían sacar apuntes interesantes pero solamente os dejo:

“En suma, la corrupción estatal no está relacionada con el mercado, es decir, no está relacionada con una institución donde las personas interactúan para intercambiar sus propiedades legítimamente adquiridas y para alcanzar acuerdos voluntarios. Más bien, la corrupción estatal emerge porque el Estado se arroga la legitimidad para saltarse las reglas de juego de los mercados, esto es, para sustraer violentamente la propiedad de sus súbditos y para imponerles obligaciones sin su consentimiento. Todas las personas sin escrúpulos morales desean parasitar al prójimo en lugar de cooperar con él: y el control ‘de iure’ (políticos) o ‘de facto’ (compradores de los políticos) del Estado es la forma más eficaz para institucionalizar ese parasitismo generalizado. Ahí es donde arraiga la corrupción.”