Siempre estamos con lo mismo. Tanto en el sector público como en el privado. Dónde ponemos los límites. parece que es lo mismo que la seguridad y la libertad. O matar pulgas a cañonazos.

Ya tenemos el lío montado. Veamos este artículo.

NOTA 1. Ya somos una colonia alemana. Menos mal. Por Domingo Soriano