Alegrías o tristezas para el 2017

Pues amigos como viene siendo habitual al comienzo de cada año nos vemos obligados a leer una serie de previsiones para este futuro tan cercano. Ya sabéis que las previsiones se hacen, pero no se cumplen. A lo sumo se explican. En este amable artículo, se nos dice muy a las claras, cual es la cruda realidad. La deuda no se pagará. Simplemente se renegociará. También nos han dicho que el gobierno actual y el de los cuatro años precedentes, de salir de la crisis pues nada de nada, o sí. Vale salida de recesión, pues crecemos, pero que no ha llegado a la economía real. Algunos, por si acaso, se han puesto a la cola y piden subidas de sueldos y que se acabe con los recortes. También me suena que se comenta, que realmente las medidas internas valen de poco. Por un lado, mejoramos por el dinero barato, por otro por aquello de la bajada del petróleo. También puede haber pequeños movimientos sísmicos, como el referéndum en UK o la victoria de un presidente rarillo. No digamos nada si suenan tambores de guerras o crisis en ciertas regiones. O si nos llegan refugiados a malsalva.

Aquí, por ahora, subidas de impuestos. Algunos dicen que insuficientes y que hay que compararse con la Europa fetén y necesitamos más. Nuestras autoridades más cercanas piden más recursos: sanidad, educación, gasto social. Los que tienen superávit, por qué no gastarlo. Qué es eso de que no me deje la ley.

Me recuerda al patio de Monipodio. Qué hay de lo mío. Unos tristes piden Gestión. Que no se confunda con la Ideología. Lo Público es lo bueno, si es Privado es que alguien lo roba cuando, en realidad, es de todos. Excepto si toca nuestro bolsillo o bicicleta. Entonces surgen las excusas y ponemos con las llaves del calabozo al cuñado, a la pareja, al hermano, al primo; o al pariente más pesado. Si no para eso hay alguien del partido. Gente de confianza, vamos, faltaría más. Además, lógicamente, para eso nos van a respaldar toda la lista de derechos humanos. Bien explicada por nuestros entrañables medios de comunicación.

Me he desviado. Solamente quería ser alegre. Sigamos confiando en que no suban mucho los intereses de la deuda, el petróleo y la energía que no se disparen. Las tasas de paro, mejor las voy a dejar para otro día. Me sigue encantando que nuestro sector turístico siga en crecimiento continuo. Pondré velas para nuestro clima, gastronomía, monumentos y paisajes no sufran; y puedan ser admirados. Para el resto de sectores, siempre habrá alguien que destaque. Le damos el voto de confianza y que cunda el ejemplo. Y si alguien dice que roban un poco. Pues ya sabéis: o cogemos la ley o cambiamos el sistema. Pero por favor, los experimentos con gaseosa. Y si alguien os habla de nuevo, de revolución, de innovación, de I+D+i… O cualquier patraña, si no la entendéis, a estudiarla, o a vuestros referentes de confianza. Y si alguien os falla, se cambia. Para eso está la libertad bien entendida, con responsabilidad y asumiendo las consecuencias de las decisiones tomadas.

Otro, don Jesús Cacho: ¿20.000 millones menos de ingresos? No  pasa nada, tiramos de deuda

NOTA 1: Comparando la realidad con los seriales televisivos, por don Mario Vargas LLosa

NOTA 2: Algunas claves para invertir

NOTA 3: Algunas propuestas de un economista cercano al PSOE (Carlos Díez), por D. Soriano