CONTABILIDAD CREATIVA

Estaba leyendo un artículo que me interesó muchísimo. Hablaba del título de la entrada. Al final terminaba con el comentario: ¿conoces alguna situación más de “contabilidad creativa”?

Casi me entraron ganas de reír, pero en el fondo me di pena. Me vinieron a la mente situaciones atractivas y curiosas. Me imaginaba mirando planos de arquitectos, entramados de instalaciones eléctricas, circuitos mecánicos de estructuras mecánicas, análisis y diagnósticos médicos intentando detectar enfermedades ocultas en el organismo, manuales de teología y filosofía enmarañados en la existencia humana, tratados, en fin llegando a discusiones de los sabios.

Pues eso si no dominas un tema para qué nos dedicamos tanto tiempo en buscar culpables o responsables analizando la famosa “contabilidad”, o añadiendo adjetivos a un nombre que ni siquiera nos hemos molestado en definir su uso y abuso.

Confianza y veracidad nos enseñan que deben ser, normalmente, la parte fundamental de nuestra existencia para con el resto de nuestros semejantes. La utopía se nos pone como objetivo y la realidad es el muro diario que nos hace abrir los ojos. Los números son, también en ocasiones, tozudos. Pero si no sabemos interpretar lo que tenemos delante, cualquier escrito, plano o representación numérica, no valen para nada. Para gustos los colores y los pasatiempos y jeroglíficos mejor para descanso y solaz.

Volviendo a la Contabilidad quiero que se entienda, simplemente, como la recopilación escrita de la situación económica financiera de cualquier actividad que estemos desarrollando. En definitiva, como su nombre indica: el arte de “contar”, ni más ni menos, conocer la “realidad” (la imagen fiel, ¿os suena?). No valdrá para nada si sus destinatarios no la entienden. Ya somos mayorcitos y sabemos que los informes contables no son más que el reflejo de las instituciones o sujetos a los que representan. No nos engañemos. Existen los técnicos contables: aquellos que por sus conocimientos conocen las reglas y la elaboración, por principios generalmente aceptados,  de los documentos establecidos. Pero son, de momento, meros amanuenses. Cómo van a conocer una venta si nadie se lo dice y no se refleja el cobro en el banco (claro si tiene acceso al mismo o la cuenta correspondiente). Este es un ejemplo muy sencillo. Imaginemos, ahora, los entresijos de las “ingenierías financieras” creadas, simplemente, para “delinquir”.

Ahora llegarían todas las preguntas. Desde qué es delito hasta quién es el guapo que se lee unas cuentas anuales y las entiende. Dónde se encuentra la información confidencial: entendiendo aquella cuya su divulgación afectaría al futuro de cualquier institución o a la “privacidad” de las personas. Quiénes son los afectados en el caso de los delitos cometidos por la alteración de “esa realidad”: los propietarios, los asalariados, los proveedores, las instituciones públicas, los clientes o usuarios de los servicios.

Cuidado con las consecuencias de las decisiones que tomamos. No nos hagamos “los orejas”. Acusar a los mensajeros o cometer delitos, aunque pensemos que tenemos derechos sagrados (como a la información o la privacidad; como los de reunión y manifestación,…), no nos librarán de asumir responsabilidades por no cumplir, también, con nuestras obligaciones; aunque podamos argüir el abuso de confianza con los aquellos a los cuales se la hayamos otorgado.

Pensaba, simplemente, haber dedicado el artículo a la parte del PGCE  dedicada a MARCO CONCEPTUAL DE LA CONTABILIDAD (Cuentas anuales. Imagen fiel. Requisitos de la información a incluir en las cuentas anuales…). Pero ya lo tenéis en el enlace: la relevancia y la toma de decisiones,…

Los diferentes tipos de negocios y empresas, en función de los IAE, CNAE, sectores; tamaños dependiendo de los volúmenes de facturación, activos o números de los empleados,…

Los requisitos legales: mercantiles, fiscales, locales, autonómicos, europeos, medioambientales, laborales,…

Se me ha terminado el tiempo y el espacio que tenía previsto para mi creativo artículo: tan simple como cada uno lo pueda entender y tan complicado como la realidad con la que nos enfrentamos todos los días nos enseña. Y no hablo de la que nos complican los diferentes “requisitos”. Ya sabéis aquello que cada uno lo coja según su criterio, para que creéis que tenemos el don que tanto predicamos y pedimos de la “libertad”. Para muestra un botón.

NOTA 1: Las cuentas de EL CORTE INGLÉS y su valoración

NOTA 2: La contabilidad y su interpretación