LA GRAN MARIVIAN
Me asomo a la ventana y veo que llegan los repartidores de perros. Se me hace la boca agua.
No siento interés por mi sueño, acabo de terminar el libro. Como siempre con mi lapicero. No sé cuantos subrayados, asteriscos, cruces, enlaces. Lo tengo que repasar por completo.
Don Fernando Aramburu. Hemos compartido secuencia temporal, en algunos momentos, seguro, nos hemos cruzado físicamente, en una calle, en el colegio. Yo tengo la suerte de saber de él por sus escritos, los libros, las entrevistas, críticas literarias, redes sociales.
Mi imaginación, quizás por su magnífica obra, me hacen sentir parte de ella. Reconozco que no soy el protagonista en esa majestuosa sucesión de historias. Me veo como el figurante, ese que sale en las películas y nadie hace caso. Siempre me he preguntado qué es de ellos, qué piensan.
Ahora en este libro nuevamente he viajado por Antíbula. Me he cruzado con el periodista. He leído los dos diarios antagonistas. Quise ver a la grande en el teatro pero no me llegaba la hora. He intentado retener los personajes, sus nombre, pero me he quedado con interiores.
La miseria humana, las guerras, la manipulación, los poderosos, los débiles, el amor, la intriga, el señuelo. A medida que avanzo en las páginas recuerdo siempre mi eterno dilema. Qué me quedará cuando lo termine y desentrañe todas las tripas.
Será ese vacío lo que quise ser y no fui, los recuerdos, la utilización de la fuerza, la causa, el silencio cobarde, que a mí no me pase, no te metas en líos. Pero sobre todo la pregunta, que también me viene de los otros tres libros de don Fernando: “Los peces de la amargura”, “El vigilante del fiordo”, “Años lentos”. Dónde estaba yo, qué he hecho, cómo no me di cuenta. Decenas de informes de empresa, cientos de libros leídos. Como el protagonista busca, escudriña, ese pretexto para al final dormir bien; la excusa perfecta. Como las limosnas a los pobres, mi cuota de ONG, mi viaje solidario, mi firma de apoyo y reconocimiento.
Ahora espero que alguien, siempre habrá alguien como en el Ulises de Joyce (por dios cuanto me cuesta el jodio), me desgrane las metáforas, las parábolas, los personajes. Los nombres imaginarios bien puestecitos con su significado. El mapa de situación. En fin como a mí me gusta. Todo bien ordenado. El camino a seguir que no tenga sufrimiento, ni esfuerzo.
Esa será otra historia. Pero lean a Aramburu, por favor, no quiero salir del anonimato, que sea parte de esa masa, que no se me note. No quiero ser diferente cumplo todas las normas establecidas por la autoridad.
“Siempre nos quedarán los libros, los recuerdos y los buenos amigos. Que sepa que están ahí pero que no los necesite más que para disfrutar y no olvidar, no sea que se rompa el hechizo”
- Detalles y crítica.
- Detalles y crítica 1.
- Entrevista auténtica.
- Con el chestoberol amarillo en la tele: https://www.youtube.com/watch?v=gwKnkkCB2L8 …
- El maestro habla en RNE.
- Ahora en EL CONFIDENCIAL.
- Una referencia de las que a mí me gustan, lo esperado. Gracias a Julio Anselmi en este enlace, casi, casi,.. se ve el desenlace.
- Entrevistado por: Eugenia Flores Soria en el digital ZOCALOSALTILLO
- La opinión de Juan Cruz en El País. Yo creo que he leído otro libro. Pero para gustos los colores
- La entrevista por Pablo Luna
- La reseña de Rafael G. Vargas Pasaye


1 Comentario
Angel Luis,
Lo sigo desde hace un tiempo, Aramburu es muy grande !