La  atardecida

La lectura del libro de Jesús tiene un culpable. Él mismo. Y Delibes como señuelo. De principio a fin los cinco Libros, casi de tirón. Iba aleccionado por el reverso de la obra. Homenaje a don Miguel. Soy sincero, creo que me he leído casi toda su obra; o toda. No la he estudiado, simple lector apasionado. Castellano de Tierra de Pinares. Emigrante al Norte de muy corta edad. Educación vasca. Con progenitores que bajaban los veranos al pueblo. Donde me iba dando cuenta que no pertenecía a ningún lado. Creía que siempre estaba en el sitio equivocado. Y disfrutaba en todos los lados. La vida te trae y te lleva. De Tierra de Campos como consorte. Y siempre los malditos libros como distracción: no me debían de bastar los obligatorios de la enseñanza… Siempre apátrida… traslados laborales… Y por fin en la capital pucelana. Un pucelano consorte. Un seguidor de don Miguel Delibes de pura cepa. Ejerciente.

En este libro de Carrascal he sentido pasar no solo las Hojas de la obra; y el recuerdo de la casi completa de don Miguel. He sentido el clima castellano, sus gentes, el campo… la tradición de sus hombres, las costumbres. He reconocido a cada uno de los personajes, la geografía, los animales, la naturaleza… En La atardecida, efectivamente, he visto la historia de Abilio… Los Santos Inocentes, El Camino, Las ratas… Viejas historias de Castilla… Incluso un resumen que tengo por ahí de los artículos de don Miguel en prensa… Sí en el LIBRO QUINTO: La atardecida… Me he tenido que dar una vuelta por La hoja roja… Como todo principio, sabemos, en la vida que nos sale la hoja roja. Vamos caminando al horizonte con nuestros recuerdos con nuestra vida…

Gracias Jesús por este buen rato.

 

NOTAS:

Jesús Carrascal homenajea al mundo rural en su primera novela

Entrevista a Jesús Carrascal