Si te toca la lotería indentifícate.
Como bien se cita en este artículo, la DGT (Dirección General de Tributos) lo deja claro. Tenemos que identificarnos cuando vayamos a cobrar un premio quienes somos los agraciados. No sea que caigamos en la tentación de coger el premio solitos y luego los agraciados por nuestra generosidad se vean atrapados por Hacienda con paralelas, pues entre multas y sanciones, el favor se puede volver en una penitencia constante: calvario y víacrucis. Y ya no digo nada si además es derrochón y se funde las pelas a la primera de cambio.
Tranquilos, no matemos, como siempre pulgas a cañonazos. Si las cantidades no son relevantes (ojo 2.500 euros) no pasa nada.


Sin comentarios
Sea el primero en dejar un comentario