“…Hace más de cien mil años la especie humana empezó a acumular hábitos gracias al intercambio de bienes y servicios. Este intercambio promovió la especialización que, a su vez, amplió los hábitos adquiridos”

Al hilo de la presentación de José B. Terceiro , economista en la insigne Academia, me permito reflexionar de las palabras sencillas para explicar la ECONOMÍA, puestas en su discurso inicial. Simplemente añado la referencia que han señalado ilustres escritores diciendo aquello de expresar el significado exacto con las mínimas palabras. Referencia económica a la escritura, o quizás definición de Economía por la mejor escritura. Recomiendo la lectura sosegada, como siempre, pero a modo de resumen señalo mis preferencias.

El catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Complutense y consejero de EL PAÍS ocupará el sillón f minúscula, que durante ocho años (2003-2011) perteneció al economista que relegó la economía en su ingreso para glosar a Benito Pérez Galdós: Luis Ángel Rojo, aquel hombre que veía a los de su estirpe como aguafiestas profesionales. “La tarea de los economistas es convencer a los agentes sociales y a los gobernantes de que los Reyes Magos no existen”, avisó el exgobernador del Banco de España tras recoger un premio.

“….Cuando, en una familia, se da la doble circunstancia de capacitación y entrega, es evidente que, en este supuesto,sí cobra sentido lo que ya señaló Adam Smith: «La educación familiar es la institución de la naturaleza; la educación pública es un artificio humano. Es innecesario aclarar cuál tiene más probabilidades de ser la más sabia»…”

Refiriéndose a su antecesor en el sillón: “…Su último legado, como gobernador del Banco de España, fue el diseño de la regulación contable, que entró en vigor el año 2000 y supuso el establecimiento de las provisiones anticí-clicas, obligatorias para las entidades de crédito en tiempos de bonanza para incrementar su capacidad de resistencia cuando vienen mal dadas. Su filosofía consistía en que los riesgos hay que tenerlos en cuenta cuando se asumen y no cuando se materializan. Una regulación innovadora que pasó a conocerse como el sistema español de provisiones dinámicas y que tanto contribuyó a paliar los adversos efectos de los primeros años de la crisis actual..”

“…La nueva economía institucional señala una preocupación por cuestiones distintas a las tradicionalmente consideradas como económicas. Los economistas se han empezado a preocupar más por otras disciplinas. Con razón, ya lord Robbins señaló que la economía, por sí sola, no encuentra soluciones a ninguno de los problemas importantes de la vida a; recordándonos la afirmación de John Stuart Mill de que no se puede ser un buen economista si no se es algo más, por lo que poca cosa es quien es solo economista…”

…Surgiría, muy posteriormente, el comercio entre distintas sociedades y países, que actúa como motor principal del progreso humano. Práctica denostada por muchos intelectuales, que lo consideran ignorante, de mal gusto y sin nada que ver con el arte o la filosofía. Habrá que recordarles a esos críticos cómo pudieron y tuvieron tiempo para filosofar Aristóteles en At e n a s o Al-Khwarizmi en Bagdad; quiénes pagaban a Miguel Ángel, Galileo o Vivaldi; quiénes financiaron a Spinoza, Rembrandt, Newton o Darwin…”

“…El hecho de que los recursos sean escasos y que las necesidades siempre sean superiores a los disponibles obliga a optar por cualquiera de las alternativas que se nos presentan. Tan solo podemos satisfacer una de ellas, dado que no contamos con recursos para satisfacer la doble necesidad. La alternativa por la que no se opta constituye lo que los economistas denominan coste de oportunidad. El consumidor se enfrenta a los costes de oportunidad al decidir comprar un bien u otro. El empresario lo hace cuando tiene que decidir qué ha de pro d u c i r. Como el tiempo es tambiénun recurso escaso, incurrimos en un coste de oportunidad cuando optamos por hacer una tarea en lugar de otra…”

“…Los países prósperos son aquellos que han creado un amplio conjunto de instituciones formales para gobernar los mercados : sistemas fiscales equitativos; marco legal estable que proporcione seguridad jurídica y, especialmente, protección de los derechos de propiedad; tribunales que hagan cumplir los contratos, y bancos centrales que garanticen la estabilidad monetaria y financiera. Las economías desarrolladas tienen un sector público que consume una parte apreciable de sus recursos y una alta calidad en las instituciones que regulan la actividad económica. Y esto sucede porque los mercados se desarrollan y son más eficaces cuando cuentan con el apoyo y supervisión de instituciones públicas sólidas, de tal forma que el Estado y los mercados se complementan, no se sustituyen,como nos re c u e rda Rodrik. En general, para que los mercados se expandan, tienen que hacerlo las instituciones públicas de calidad. Los mercados no se crean solos, ni se regulan, ni se estabilizan, ni se legitiman solos…”

“…En muchas ocasiones actúa incluso sin dolo, pudiendo ser el ejecutivo un importante accionista y resultar autodañado, por tanto, por su gestión. Prevalece la obcecación, el ego personal y la preocupación por su prestigio como gestor. En estas situaciones nos encontramos con el llamado problema de agencia, es decir, con una situación en la que los intereses del ejecutivo divergen de los de los accionistas o de los de los grupos de interés…”

“…Los españoles hemos pasado de la preocupación a la angustia y, de esta, al desamparo. Ni las principales instituciones ni la clase política nos transmiten seguridad. Esto sucede cuando el estado de ánimo ciudadano decae. Aumenta entonces la sensación de que las instituciones han dejado de cumplir su principal función, que es articular la vida social. De ahí a creer que las instituciones son irrelevantes y prescindibles hay solo un paso…”