ESTALLIDO SOCIAL Y NOLAN

Mira que es 23 de abril, fiesta en la Comunidad, me proponía escuchar tranquilamente, como cada año, mi canción de los Comuneros (comprar la versión completa no seáis tacaños), y después, con el día que hace, un largo paseo. Nada de trabajo, un poco de prensa, ligero y lecturas sosegadas.

Mi gozo en un pozo. Uno de los profesores (PROFESOR RALLO) de referencia nos da unos datos y sus opiniones para solventar nuestros males y salir, poco a poco de la situación económica en que nos movemos.

No tengo nada que oponer a los números y soluciones con los cuales estoy básicamente conforme. Me extrañan algunos comentarios al texto.

Llevo toda mi vida laboral trabajando en empresas privadas. Y conozco desde situaciones de negocios individuales hasta entornos multinacionales. Siempre en situaciones poco favorables se han encontrado soluciones partiendo, en todo momento, de datos reales: vamos no hacemos trampas al solitario. Es un trabajo de equipo, incluidos todos los elementos que componen la empresa. En algunos casos, incluso contando con proveedores y entes locales. Otro punto que no ha faltado es el proyecto con nombres y apellidos y fechas. Sin alargar, SIEMPRE con fecha final de la solución, dura o menos dura.

Me hace gracia la famosa palabra del título. Cuando el diablo no tiene que hacer con el rabo espanta moscas. Otros lo llamamos tirar con pólvora ajena. Ya sabemos que las soluciones y culpas son de otros.

Agradeciendo nuevamente los datos voy a citar un par de ejemplos que me ponen de manifiesto la inexistencia de estallidos, más allá de intereses particulares o mediáticos.

Llegó al parlamento una iniciativa popular. ¿Es real? No me la creo. Soy de números. Dicen que un millón. Como decimos que el papel lo aguanta todo, me pregunto. Si es tan vital un millón por cien euros, cien millones de euros. ¿Ha interesado a los promotores gestionar realmente este tipo de recogidas y aplicarlas a soluciones con nombres y apellidos? Hombre eso es trabajar, es más fácil salir en los noticiarios y llenar espacios y papeles mediáticos. Pero cuando se apagan los focos, llega la noche o el terrible lunes. ¿Qué hay de lo mío?

Sí hay soluciones y se están aplicando. He mantenido una amena charla, real, con nombres y apellidos (perdón por la reiteración pero en el test de Nolan me sale el individuo). Las instituciones públicas, o mejor los funcionarios, en este caso de carrera; sí aplican austeridad y dan respuesta a los ciudadanos y sus necesidades. Siguiendo en el temas sociales, para no dispersarnos de lo concreto, se trabaja con ONGs (concretas que no cito), las cuales presentas personas con necesidades concretas. Se estudia el caso y se da una solución y se hace el seguimiento, no se queda en salir en los medios (por cierto de los casos que he visto no ha salido ninguno. Miento una estadística saldrá cuando haya que justificar los fondos públicos dedicados a esa actividad y el presupuesto).

Por lo tanto amigos pasamos de la tontería del sí se puede, al sí se trabaja y se hace. Además de ánimos callejeros (libertad obliga pero que me la dejen libre para ir a trabajar (nuevamente Nolan), necesitamos los anónimos con los recursos para rellenar los nombres y apellidos reales que sí estamos siguiendo continuadamente para dar soluciones.

Conclusión: claro que necesitamos los números y soluciones que se propongan. Esfuerzos que no deben caer en saco roto. Todas las propuestas son necesarias. Pero sobre todo es tan necesario ponerlas en práctica. Creo que será mejor morir en el intento que no intentarlo por si me muero.