Algoritmo: la palabra que oímos  y quizás no entendamos.

Me voy a la parte final

…no olvidemos que están programados, entrenados y validados por personas y, por lo tanto, somos las personas las que conscientemente tenemos que saber qué esperar de ellos, qué decisiones les dejamos tomar por nosotros, regulando su desarrollo para que respeten criterios de equidad, sin ser discriminatorios.

Quizás el futuro nos depare cosas inimaginables a día de hoy, pero por ahora no debemos temer a los algoritmos, sino que debemos darles el valor que tienen para ayudarnos a solventar problemas complejos. Mucho más cuando pueden ser entrenados y ejecutados en máquinas con una gran capacidad de computación.

NOTA 1: Cámaras de eco, los peligrosos atajos que los algoritmos provocan en nuestra mente, por Antonio Blanco Prieto