Nos hemos planteado en diversos momentos para qué sirve la contabilidad dentro de las compañías, las asociaciones, los negocios; en definitiva dentro de la actividad económica.

En una entrada anterior comentaba las experiencias del escritor y el contable. La conclusión era muy sencilla. Proporcionar información para la toma de decisiones. El PGC lo deja muy claro.

La duda que se nos plantea ahora es qué entendemos por información. Este detalle merecerá ser atendido en entradas posteriores. Mis amigos DIRCOM y Comunity Manager están pujando fuerte en el tema. Lo cual me da un tremendo respeto con los diferentes adjetivos que colocamos al sustantivo mencionado.

Llegados a este punto me acabo de encontrar con el artículo del profesor ORIOL AMAT  en SUPER CONTABLE. Como siempre el maestro no deja lugar a dudas. Tenemos que saber leer entre líneas. Otro eminente de la contabilidad JOSE MARIA GAY DE LIEBANA en una de sus intervenciones comentaba que nadie de leía las memorias de las compañías, haciendo referencia a las 35 del Ibex, de forma que las entendiera.

Es un buen punto de partida. Voy a remarcar mi parecer en algo que considero imprescindible.

La responsabilidad de la información recaerá siempre en los Administradores. Tienen la sartén por el mango. La confianza la delegarán, o no, en sus equipos directivos. Tienen que establecer los mecanismos suficientes para no perder de vista la famosa IMAGEN FIEL y aquello de los principios generalmente aceptados. En este punto los auditores son expertos en justificarse, y con razón, por basar su trabajo en criterios establecidos en su normativa. Y recibir la información que prepara la propia empresa.

Homogénea y comparativa en sus datos con aquellos sectores a los que pertenece. Ya sabemos que en algunos momentos ciertos grupos consolidados son muy difíciles de enmarcarlos dentro de un ámbito similar, pero hay que hacer esfuerzos, sobre todo si están por medio mercados de valores cotizados o inversores por los que mirar.

Cuando nos encontramos en negocios donde la propiedad está directamente implicada en la gestión y administración, es conveniente, ver la dedicación. La creencia de la empresa soy yo sigue siendo común antigualla. Y ya no es el hecho de mezclar actividad personal y empresarial, sino que dedicar recursos, como el tiempo o empleados, en otros menesteres de los que fueron contratados, traerá consecuencias funestas. Aquí aplico aquello de camarón que se duerme se lo lleva la corriente.

El profesor Oriol Amat nos señala unos índices para ver el peligro en que se encuentran las empresas.

En fin amigos, ya sabéis donde me tenéis.

Un cordial saludo