OTRAS LECCIONES DEL FÚTBOL

 

Leo este interesante artículo sobre el fútbol. Pero me parece que el autor se deja en la gatera algunos puntos de partida, o quizás de final o resumen.

El fútbol es un deporte de competición, por lo tanto uno gana y otro pierde. Yo no diría que siempre hay revancha, podremos acudir, en la próxima a entablar nuevos lances y quizás podamos ganar; o seguir compitiendo.

El fútbol es un juego. Lo que quiere decir que en algunos momentos el azar, nos puede jugar alguna mala pasada. Lo que no quita que no debemos dejar todo a este concepto, ni buscar excusas de mediocre para justificar ciertos errores que deben, intentar, entrenarse, o planificarse.

El fútbol lo juegan personas. Por lo tanto no queramos pensar que el rendimiento será siempre el mismo. Y que las situaciones se resuelven del mismo modo. Alguien me comentaba que este deporte, en cuanto a posibilidades puede ser comparado con el ajedrez. A lo que argumentaba: sí pero con piezas que se mueven en todas las direcciones, que piensan, y que están sujetas a la inclemencia de su estado físico y anímico. Para qué más.

El fútbol no vale para nada si no se tiene en cuenta, algo tan obvio, como el trabajo en equipo. Por lo tanto el resultado (por mucho que se diga, el fin último del juego) se dará en función de las características de cada uno de sus componentes, la posición que ocupen en el campo y la aportación al logro final.

Y para terminar no olvidemos que todo lo que se diga de este deporte no vale para nada si no lo individualizamos. Aquello de los veinte millones de entrenadores. Más que un club. La representación de un pueblo. El negocio de unos cuantos. La pasión de una tarde de domingo. Hasta la última gota de nuestro esfuerzo. A muerte. Pan toros y fútbol,…

 

NOTA 1: Destructores del fútbol, por Javier Marías

NOTA  2: Todo lo que sé de moral lo aprendí del fútbol, por Daniel Gascón

NOTA 3: Cómo doblar el techo de gasto en tiempos de crisis