La pág. 222 a Nacho le acuchillan en las fiestas de San Isidro. Pero estoy seguro que nada tienen que ver con las bandas de MalasañaFuentes autorizadas me lo confirman. Y también que Aramburu ni es la reencarnación de Nostradamus ni participa en la peli Los Inmortales.

Vencejos van, vencejos vienen, pasan por la Meseta, se detienen; van y vienen”

                                                                                       Me debí quedar en el Sena -Toni-

Esta vez he quedado con Manilo, mi amigo. Es él el que sabe de literatura. Ahora le ha dado que nuestros encuentros sean cerca de la estatua de Delibes, cerca del Campo Grande. Se ha leído LOS VENCEJOS. A mí me da que me quiere fastidiar mi lectura, o darme sus eternos consejitos de ilustrado intelectual… En fin.

Se ha superado. Qué forma de escribir. Qué recursos. Qué temas. Qué ensayos. No te pierdes. Si hasta nos ha dejado lo que a ti te gusta tanto: infografía, esquema familiar árbol genealógico. Sí hombre esos esquemas… Completados con algún comentario propio.

Espacio temporal de tres generaciones. Con la central del protagonista como narrador principal. Y la excusa de un suicidio anunciado. Un año entero. 365 días. 12 capítulos desgranados cada uno, como los días del año. 30, 31 o 28. Para hacernos una lectura a modo de artículos periodísticos; o a mí me lo parece. Es fácil seguir el hilo de la novela

La filosofía, la situación del país, el acoso escolar, la violencia en todas sus vertientes, las ideologías, pensamientos políticos. Los atentados más recientes, las magdalenas. Poner a prueba a los eruditos, a los estudiantes. Inventarse expertos o referentes. Utilizar los viajes a modo de explicación o excusa para saltar de un tema a otro; o simplemente deleitarse con temas gastronómicos o bellezas del paisaje por descubrir. Todo vale. La capital y su maravillosa oferta cultura. O sus mercados. O perderse por sus calles y jardines. O la excusa animalista del fervor por dos perros. O la Naturaleza de los vencejos. O la otra, sin contaminación lumínica, auditiva, medioambiente,.. Como recurso de libertad. De ida y vuelta por estaciones. O por necesidades.

Pero creo, y es a mí donde me ha tocado. En las descripciones del dolor. De la muerte. De las enfermedades. De la incertidumbre. De la solidaridad. De las relaciones familiares. Los amigos. Las adicciones: alcohol, drogas, juego… El recurso de las frases encontradas en su agenda de toda la vida. Desperdigar el saber. Desprenderse de la vida pasada. Querer a los hijos, a pesar de todo y todos. Los compañeros de trabajo. Los jefes. El hastío. Lo que vale o no de las profesiones. Los fraudes y esconder la cabeza para evitar escándalos. No perder el tren de la vida. Quien bien te quiere. Siempre estará ahí. “

Manilo, lo que nunca, me ha dejado a modo de recuerdo unos papelitos, parecen banderas pintadas. Y luego a modo de fichas de recordatorio, parecen anónimos. Y una guía de viajes. Y un regalo moderno: un fin de semana no sé dónde.. “ No te dediques a visitar panteones, ni pagues deudas que nos son tuyas…”

En fin, me lo tendré que leer. A mi modo. Con mis anotaciones en el libro a lapicero. Espero que las “morcillas” solo me las tengan que cocinar… Y si no, otro día llamo a mi amigo y le entrevisto. Y me explica lo que yo quiera. Y nada de clases magistrales “filosofito” que ya le conozco. Y es que además, joder, le tengo en un pedestal y le admiro. Siempre estaremos juntos. Si la salud, el tiempo o la autoridad no lo impiden…

NOTA 1: Una entrevista

NOTA 2: Entrevista por Rosa Martí