LEJOS DEL CORAZÓN. Por Lorenzo Silva.

En esta última entrega, quizás, sea la que deja un nuevo sabor con la intriga de los protagonistas y el cuerpo. Parece que un simple secuestro no es más que la excusa para un nuevo desenlace policial. Hay algo más. Me recuerda en parte la Reina del Sur de Pérez-Reverte. Pero solamente en la parte referida a las peripecias que transcurren en la zona sur. Cerca del Peñón. Asuntos de posibles manejos de drogas, blanqueo de capitales. Negocios y empresas fuera del ámbito del control impositivo. En este caso surgen los temas tecnológicos. Las habilidades de varios jóvenes. Donde el dinero fácil parece que nunca tendrá fin. Las coberturas de abogados. Y siempre el dinero aunque en este caso les digan que se puede crear de forma artificial. Las mafias también están controlando. Incluso los que creías amigos, al final solamente miran el vil metal. Parece que les has dado una oportunidad. Sin embargo, quieren todo el pastel.

Me ha merecido la pena leerlo. Y lo recomiendo de forma completa. Casi, si quieres te lo puedes leer de un tirón.

Seguramente parecen imanes los temas que uno acaba o está reflexionando. Y esto surge porque después de la lectura del magnífico libro leo este artículo. Los nuevos depredadores recomendado por mi amigo Xabier Mitxelena. Me surge la duda. Primero me recuerda a la Iglesia, cuando algo no encuentra explicación, surgía la Fe. Después el ejército, con su fuerza y armamento para defender a los más débiles: vamos el poder establecido y la seguridad mundial o la famosa paz romana. Per. Pero. ¿por qué me viene a la mente el fútbol? Las excusas de los mediocre. Siempre hay un tercero culpable, el árbitro, el terreno de juego, los presupuestos. Pero nunca un análisis de crítica, en fin.

Vuelvo a mis sueños: de la ambición a la codicia, de competitivo a competidor. Siempre los gramos de demagogia, facinerosos, cinismos, hipocresía. Vamos se habla de explotación.

Contestación a la entrada en Linkedin a Xabier

Acabo de leer el artículo que recomiendas: “Los nuevos depredadores”. En fin, no sé si me estoy haciendo un poco mayor o incrédulo. Pero acabo de terminar un libro “policíaco” de Lorenzo Silva; “Lejos del corazón”. Y siempre al final: “¿superará la realidad a la ficción? ¿O es la realidad la que convierten en ficción para alertarnos de los peligros y vendernos seguridades que saben imposibles y sacarnos los cuartos?

Enrique Ávila

Sin duda, un artículo complejo y necesario. Llevamos años poniendo de manifiesto la complejidad del sistema que hemos puesto en funcionamiento y su inadaptación a nuestras capacidades como especie. Somos lentos. Nuestro modelo de compartición de conocimiento es ineficiente. Nuestra inteligencia se traslada o muere en poco tiempo, sin poder transferir todo su valor hacia el futuro. No, no estamos diseñados para poder tomar decisiones en un mundo tan complejo y son los ricos, en recursos y/o en conocimiento, los que pueden desarrollar algoritmos que tomen esas decisiones. Si queremos un mundo más equilibrado, hemos de trabajar sobre los algoritmos y no sobre decisiones o decisores humanos. El error de seguir trabajando con modelos clásicos es, a mi juicio, el que provoca gran parte de los conflictos actuales. Merece la pena, y mucho, leer y reflexionar sobre lo que expone la autora en este artículo.

Xabier Mitxelena

Estoy 100% de acuerdo Enrique. He leído el artículo y es complejo en sí mismo para un entendimiento simple, pero acierta claramente en su diagnóstico. Es la primera vez que se usa la tecnología en su máxima expresión para condicionar nuestra forma de decidir y pensar. Es la clave: la velocidad. Los que están utilizando la algoritmia de forma interesada han encontrado un filón para dominar el nuevo escenario que representa el Ciberespacio. Es importante reflexionar y ponerse en marcha. Un mundo justo, equilibrado y mucho más democrático nos exige dar un paso adelante. Keep On

Valor Dignidad y Lealtad. El artículo de Pérez-Reverte: Esos niños a caballo

También es una forma de explicar el libro que acabo de leer

Referencia en elcultural.com