EL LIBRO DE LOS BALTIMORE de Joël Dicker

No estoy acostumbrado a este tipo de lectura. Me suelen decir que es buena para desengrasar. Siempre se encuentra algo interesante. Narra la historia de una saga estadounidense. Contada por uno de los miembros de la tercera generación, escritor para más señas. En el índice del libro nos dice el desglose de la obra. Comienza poniéndonos los dientes largos:  EL DRAMA.  Después va narrando, secuencialmente sus idas desde 1960 hasta el 2012. Pero no esperemos algo secuencial de su historia. En realidad, los episodios de las vidas se van mezclando. Nos deja un relato de una sociedad donde nada es lo que parece. Cuando la realidad, choca con las creencias. Los pensamientos se dan de bruces con acontecimientos relatados por el protagonista y conocedor auténtico de lo ocurrido.

476 páginas contadas en 52 capítulos un prólogo y un epílogo. Tiene todos los elementos para engancharnos desde la primera página. Nos deja en todo momento la sensación de querer desentrañar la historia real de la familia. Utiliza los recursos necesarios para que no nos perdamos. Incluso hay momentos donde nos hace resúmenes: cuando la muerte de un familiar, y la recogida de sus enseres, con álbunes de fotos nos dice o nos recuerda los momentos felices de esas épocas.

Tengo la impresión de que nos quiere dejar un pequeño ensayo novelado de las características y valores de la sociedad americana de la época. Valores como la dignidad, posiciones económicas, discriminaciones, valores familiares, educación, profesiones, grupos de poder, relaciones de parejas, valorar el distanciamiento, valorar el conocimiento, el deporte, la información, el dopaje en el deporte, la crisis y derrumbes de posiciones (véase la crisis del 2007 y las bajadas de los fondos, con la correspondiente pérdida de los estatus sociales por la falta del poder adquisitivo esperado: las pensiones).

En fin, un amable relato sin personajes excesivos. Se puede seguir sin tenerse que hacer una guía para no perderse. Y se mantiene la intriga hasta el final; nada es lo que parece, o mi imaginación no llegaba a tanto. Aunque algo se pueda esperar según vas avanzando en la lectura del libro.