NO A LA EDUCACIÓN FINANCIERA EN LA ESCUELA

Después de leer este artículo me quedo un poco sorprendido. Primero por diferenciar economía y financiación; después por señalar, o mejor no señalar, las responsabilidades individuales y las tomas de decisiones. No podemos cargar, como casi siempre, que hay algo que nos viene de fuera y que somos ajenos a decisiones que no están en nuestras manos. Habla de la complejidad de los balances, de la nula capacidad de los entes supervisores para detectar el cumplimiento de las leyes o normas que ellos mismos han creado. Y que la solución a muchos de los problemas sean más normas. Y no veo que exista ninguna responsabilidad para los gobiernos que como dueños del “dinero” crean, o nos hagan creer que hay servicios que son gratuitos, universales; y claro, públicos. No se habla de los impuestos.

Como bien dice Marina, la mayoría de los estudios están patrocinados por entidades financieras, no es lo mismo el conjunto (economía) que una parte de él (financiero). Efectivamente, cada uno intenta lavar la cara como mejor le viene en gana. Nosotros, los profesionales, cuando se nos pregunta sobre el tema lo tenemos claro. Si hay algo que no entiendes, no lo hagas. Después viene la confianza. Si la depositamos en cualquier agente, la responsabilidad sigue siendo nuestra. Si consideramos que existe un delito para eso está la justicia. Decir que no se lee la letra pequeña, no vale. Si alguien, por ley, nos dice, por ejemplo, que hay notarios, pues habrá que exigir responsabilidades a los notarios. Si nos dicen que hay interventores, auditores, directivos…Supongo que cada palo tiene que aguantar su vela.

Pero más allá de la ingenuidad o el conocimiento o la formación, también tendremos que dar charlas, y no sé a qué nivel, sobre el sentido común. Me explico. Tendremos que saber que las deudas se adquieren para pagarlas. Es muy lógico pensar que nuestros recursos los obtenemos de unos ingresos y de unos gastos necesarios para conseguirlos. Es del todo imposible conseguir un equilibrio (económico, financiero) si los segundos superan al primero. Ahí tenemos también el posible ahorro. ¿No sabemos, no lo hemos visto en nuestras casas cómo se ha sobrevivido? Pues claro que lo sabemos. Que hacemos trampas al solitario, y lo sabemos, pues bien, asumamos las responsabilidades.

Que nos hablan de rentas básicas, muy bien. Quién las va a asumir. Que nos están diciendo que los déficits no tienen consecuencias, pues muy bien. Que nos dicen que el dinero, el ahorro, es gratuito, que las maquinitas todo lo pueden (las de hacer dinero), pues fenomenal. Claro, todo se soluciona con las famosas burbujas.

Siempre podremos echar la culpa al empedrado. Pero amigos la Economía, en general, no es una ciencia exacta. Pero las matemáticas sí lo son. Y los recursos, normalmente, son escasos. Y la fuente de conflictos surgen, normalmente, cuando hay que repartirlos. Y si se mezclan ingredientes como riqueza y pobreza; igualdad, desigualdad, redistribuciones, impuestos, capitalismo, plutocracias. Solidaridad, políticas económicas. No vamos bien, creo.

En fin, acabo. Si no lo entiendes no lo hagas. Que te han engañado las gentes de tu confianza. Asume responsabilidades. Pero sí que os digo que los recursos son escasos. Y cuando te hablan de gratuidad o que paguen más los ricos, o que desaparezcan los paraísos fiscales porque ellos son los culpables de lo que nos pasa. Recomiendo, siempre, un paseo matutino por los mercados de las plazas. Es donde mejor se explica la ECONOMÍA Y LA FINACIACIÓN

NOTA 1: Un país de aprendices: la formación continua

NOTA 2: Actúa usted de forma racional con su dinero:

Curiosa pregunta: ¿Actúa usted de forma racional con su dinero? Y definimos “racional”: Por si acaso la célebre frase del Quijote “La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura” (¿la de la pasta, el futuro, el poder..? Pues eso, ¿no?