ACEPCIÓN DE GENIO, recogido del artículo de FERNANDO ARAMBURU

Parece mentira las vueltas que damos cuando se trata de definir  ciertos conceptos. Y lo sencillo que resulta disfrutar de aquello que nos gusta, sin más. Así remata el artículo de Fernando:

Es pena, no obstante, ir de la cuna a la sepultura sin haber educado los sentidos que nos permiten disfrutar de las creaciones geniales de los demás.

Pero antes nos deja unas reflexiones que, para mí merecen la pena (ojo no dejes de leerlo entero me he dejado algunas perlas para que tú solito las descubras):

  • La escuela es un espejo de la vida.
  • Dicen que llámase genio al individuo dotado de extraordinaria fuerza creativa.
  • En el genio se revela una combinación feliz de talento y resultados.
  • Pero el genio, en sí, es inexplicable.
  • Si lo he entendido bien, dijérase que un poder creativo se ha adueñado del genio. 
  • El genio no ha decidido serlo y no puede evitar que un poderoso y fértil instinto actúe en su interior.
  • De ahí que se nos figure que sus enormes logros no le exijan esfuerzo, que él no se tome en serio a sí mismo ni a lo que hace y que en sus palabras, maneras y obras haya un componente lúdico.
  • El genio no se doblega al beneficio productivo. No es efecto, sino causa.
  • Por su propia singularidad, el genio es incompatible con las convenciones.
  • El genio se desmarca de todo orden establecido.
  • Es la pierna que no lleva el paso, la pieza que se sale de la línea, el papel para el cual el burócrata carece de sello.