Hace casi dos años en un acto constitucional me sentía diferente. Casi cierto orgullo de estar en él. Sin tener que justificarme. Pero solamente han pasado dos años y en este aniversario viendo por donde vienen los derroteros me avergüenzo, por el hecho de la indigencia intelectual que nos atenaza. Respeto profundamente las libertades individuales. Pero el cinismo, la hipocresía, la demagogia, el sectarismos, los adoctrinamientos, las partidocracias, las palabras como fascismo, comunismos; en definitiva dictaduras que de una forma u otra, con los nacionalismos anuladores de la igualdad de derechos y libertades. Donde los individuos quedan en un rincón en función de la parte de un terruño donde se ya nacido.

En fin de momento me quedo con el artículo del profesor Rallo para celebrar este aniversario.

El cual también nos deja esta perla:

“Una forma sencilla de distinguir patriotismo de nacionalismo: para el patriotismo, la idea de nación (y su unidad) es sólo instrumental para defender la libertad individual. Para el nacionalismo, la idea de nación es esencialista y prevalece incluso sobre la libertad individual”